Una vez allí, sacó de lo más profundo de su armario un libro de García Lorca y, alargándomelo, dijo: Lee cualquiera de los poemas. Yo, sorprendida y nerviosa, leí, a trompicones y sin la menor entonación, lo primero que me vino a mano. …

Fuente :
EL MACASAR: La voz de García Lorca

Más frases célebres y famosas: